miércoles, 29 de diciembre de 2010

Dime otra vez que no



Regálame esta noche, su cobijo de invierno;
las cuevas del insomnio donde a veces desciendo
con la luz que respiras
buscando el suave tacto protector del silencio.
Déjame que traduzca la historia de tu cuerpo
al idioma geométrico que aprendieron mis dedos
desnudos de palabras
para no despertarte más de lo necesario.
Dime otra vez que no, sin saber lo que dices,
antes de que amanezca.

                        ***


Miguel Cobo

lunes, 27 de diciembre de 2010

Cálculo elegíaco



Cuántos de los que he conocido

(si de verdad los he conocido)

hombres, mujeres

(si esta división sigue vigente),

han atravesado este umbral

(si esto es un umbral),

han cruzado este puente

(si se puede llamar puente).



Cuántos después de una vida más corta o más larga

(si para ellos en eso sigue habiendo alguna diferencia),

buena porque ha empezado,

mala porque ha acabado

(si no prefirieran decirlo al revés),

se han encontrado en la otra orilla

(si se han encontrado

y si la otra orilla existe).



No me es dado saber

cuál fue su destino

(ni siquiera si se trata de un solo destino,

y si es todavía destino).



Todo

(si con esta palabra no lo delimito)

ha terminado para ellos

(si no lo tienen por delante).



Cuántos han saltado del tiempo en marcha

y se pierden a lo lejos con una nostalgia cada vez

mayor.

(si merece la pena creer en perspectivas).



Cuántos

(si la pregunta tiene algún sentido,

si se puede llegar a la suma final

antes de que el que cuenta se cuente a sí mismo)

han caído en el más profundo de los sueños

(si no hay otro más profundo).



Hasta la vista.

Hasta mañana.

Hasta la próxima.

Ya no quieren

(si es que no quieren) repetirlo.

Condenados a un interminable

(si no es otro) silencio.

Ocupados sólo con aquello

(si es sólo con aquello)

a lo que los obliga la ausencia.



Wislawa Szymborska
De "Fin y principio" 1993

Versión de Abel A. Murcia

lunes, 20 de diciembre de 2010

Christmas


                                                   Van Gogh: “La Noche Estrellada”





La última noche que pasamos juntos,

lo preguntó:

-¿Cuántas estrellas tiene el cielo?

-Trescientas cincuenta mil.

-¿A que no?

-¿A que sí?



-Cállate. Esta noche

no quiero que preguntes esas cosas.

Esta noche, si quieres preguntar

cuántas estrellas tiene el cielo,

o cualquier otra cosa,

pregunta algo así como ¿me quieres?

¿tienes frío? ¿quién dice que tiene hambre?



Esta noche, pregunta algo que sea

contestado en el mundo sin palabras.

Interroga con toda tu sangre

algo en que toda la vida del mundo

esté preguntando,

algo así como ¿quién llora?

¿hace falta algo?



Y verás como todo hace falta

y sabrás cuántas estrellas tiene el cielo

cuando sepas que el cielo tiene una sola estrella

para cada momento,

porque con una que se pierda

dará un paso de sombra la luz del Universo.



Andrés Eloy Blanco
 
video

The Beatles - Good Night

martes, 14 de diciembre de 2010

Engaño es grande contemplar de suerte



Soneto XIII


Engaño es grande contemplar de suerte
toda la muerte como no venida,
pues lo que ya pasó de nuestra vida,
es no pequeña parte de la muerte.

Con excepción se dio, puesto que es fuerte,
de morir el vivir, mas ya vencida
no deja que temer, si prevenida
mientras vivimos, en morir se advierte.

Al que le aconteció nacer, le resta
morir; el intervalo, aunque pequeño,
hace la diferencia manifiesta.

La muerte, al fin de cuanto vive dueño,
está de dos imágenes compuesta:
el tiempo, antes de nacer, y el sueño.

Félix Lope de Vega y Carpio

(25 de noviembre de 1562 - 27 de agosto de 1635)



Reflexión ad futurum

Cuando por fin habían logrado el elixir de la eterna juventud y, por tanto, de la inmortalidad irreversible, lucharon tan denodada como inútilmente por inventar la pócima de la muerte.


video

jueves, 9 de diciembre de 2010

El río



video


                                                 
1

Yo soy un río,

voy bajando por

las piedras anchas,

voy bajando por

las rocas duras,

por el sendero

dibujado por el

viento.

Hay árboles a mi

alrededor sombreados

por la lluvia.

Yo soy un río,

bajo cada vez más

furiosamente,

más violentamente

bajo

cada vez que un

puente me refleja

en sus arcos.

2


Yo soy un río

un río

un río

cristalino en la

mañana.

A veces soy

tierno y

bondadoso. Me

deslizo suavemente

por los valles fértiles,

doy de beber miles de veces

al ganado, a la gente dócil.

Los niños se me acercan de

día,

y

de noche trémulos amantes

apoyan sus ojos en los míos,

y hunden sus brazos

en la oscura claridad

de mis aguas fantasmales.


3

Yo soy el río.

Pero a veces soy

bravo

y

fuerte

pero a veces

no respeto ni a

la vida ni a la

muerte.

Bajo por las

atropelladas cascadas,

bajo con furia y con

rencor,

golpeo contra las

piedras más y más,

las hago una

a una pedazos

interminables.

Los animales

huyen,

huyen huyendo

cuando me desbordo

por los campos,

cuando siembro de

piedras pequeñas las

laderas,

cuando

inundo

las casas y los pastos,

cuando

inundo

las puertas y sus

corazones,

los cuerpos y

sus

corazones.

4

Y es aquí cuando

más me precipito

Cuando puedo llegar

a

los corazones,

cuando puedo

cogerlos por la

sangre,

cuando puedo

mirarlos desde

adentro.

Y mi furia se

torna apacible,

y me vuelvo

árbol,

y me estanco

como un árbol,

y me silencio

como una piedra,

y callo como una

rosa sin espinas.


5

Yo soy un río.

Yo soy el río

eterno de la

dicha. Ya siento

las brisas cercanas,

ya siento el viento

en mis mejillas,

y mi viaje a través

de montes, ríos,

lagos y praderas

se torna inacabable.

6

Yo soy el río que viaja en las riberas,

árbol o piedra seca

Yo soy el río que viaja en las orillas,

puerta o corazón abierto

Yo soy el río que viaja por los pastos,

flor o rosa cortada

Yo soy el río que viaja por las calles,

tierra o cielo mojado

Yo soy el río que viaja por los montes,

roca o sal quemada

Yo soy el río que viaja por las casas,

mesa o silla colgada

Yo soy el río que viaja dentro de los hombres,

árbol fruta

rosa piedra

mesa corazón

corazón y puerta

retornados,


7

Yo soy el río que canta

al mediodía y a los

hombres,

que canta ante sus

tumbas,

el que vuelve su rostro

ante los cauces sagrados.

8

Yo soy el río anochecido.

Ya bajo por las hondas

quebradas,

por los ignotos pueblos

olvidados,

por las ciudades

atestadas de público

en las vitrinas.

Yo soy el río

ya voy por las praderas,

hay árboles a mi alrededor

cubiertos de palomas,

los árboles cantan con

el río,

los árboles cantan

con mi corazón de pájaro,

los ríos cantan con mis

brazos.

9

Llegará la hora

en que tendré que

desembocar en los

océanos,

que mezclar mis

aguas limpias con sus

aguas turbias,

que tendré que

silenciar mi canto

luminoso,

que tendré que acallar

mis gritos furiosos al

alba de todos los días,

que clarear mis ojos

con el mar.

El día llegará,

y en los mares inmensos

no veré más mis campos

fértiles,

no veré mis árboles

verdes,

mi viento cercano,

mi cielo claro,

mi lago oscuro,

mi sol,

mis nubes,

ni veré nada,

nada,

únicamente el

cielo azul,

inmenso,

y

todo se disolverá en

una llanura de agua,

en donde un canto o un poema más

sólo serán ríos pequeños que bajan,

ríos caudalosos que bajan a juntarse

en mis nuevas aguas luminosas,

en mis nuevas

aguas

apagadas.



Javier Heraud
Del poemario: "El Río". Lima. 1960.


video

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El negro habla de los ríos




Conozco algunos ríos.
Conozco ríos tan antiguos como el mundo
y más viejos que las corrientes de sangre humana
en las venas de la Humanidad.
Mi alma se ha hecho profunda como los ríos.
Me bañé en el Eufrates cuando las Auroras eran jóvenes.
Construí mi choza cerca del Congo,
el cual arrulló mis sueños.
Contemplé el Nilo y construí sus pirámides.
Oí la canción del Mississippi cuando Abraham Lincoln
fue a Nueva Orleans,
y vi su corriente turbia volverse áurea en el crepúsculo.
Conozco algunos ríos.
Ríos antiguos y sombríos.
Mi alma se ha hecho tan profunda como ellos.

video


Langston Hughes

lunes, 29 de noviembre de 2010

Un día de noviembre

video


Dimitri Illarionov: "Un dia de Noviembre"   Leo Brouwer




Se va noviembre

con una luz de invierno que duda en el crepúsculo

como la vida y tú.

Nos cambiamos de ropa para no ser los mismos

de cada atardecer delante del espejo

que oculta en el armario las prendas de otros años.

Su memoria textil ya vuela con las nubes

cual algodón hidrófilo que empapa la hemorragia

de recuerdos y lluvia.

Noviembre y tú

con un cierto aire triste

(te cae bien esa blusa)

de estreno en multicines y tarde de domingo.
 
 
 
(Reedición especial para este día)


                     ***

Miguel Cobo Rosa
 




domingo, 28 de noviembre de 2010

canción para los que saben





sabemos que hay que hacer algo inmediatamente

lo sabemos

pero naturalmente es demasiado pronto para hacerlo

pero naturalmente es demasiado tarde para hacerlo

lo sabemos



que realmente estamos bastante bien

y que así vamos a continuar

y que esto no sirve para nada

lo sabemos



que somos nosotros los culpables

y que no es culpa nuestra que seamos culpables

y que somos culpables por ese mismo hecho

y que estamos hartos con ello

lo sabemos



que quizá no vendría mal callarse un poco

y que a fin de cuentas no vamos a callarnos

lo sabemos

lo sabemos



y que a nadie podemos ayudar verdaderamente

y que nadie verdaderamente puede ayudarnos

lo sabemos



y que somos tan inteligentes

y libres para elegir entre la nada y lo nulo

y que debemos estudiar este problema muy cuidadosamente

y que echamos dos terrones de azúcar en el té

lo sabemos



que somos enemigos de la opresión

y que los cigarrillos han subido de precio

lo sabemos



y que la nación se está metiendo en un tremendo lío

y que nuestros vaticinios se mostrarán ciertos

y que no sirven para nada

lo sabemos



y que todo esto es verdad

lo sabemos



y que sobrevivir no es todo sino muy poca cosa

lo sabemos



y que sobreviviremos

lo sabemos



y que todo esto no es nada nuevo

y que la vida es preciosa

y que eso es todo

lo sabemos

lo sabemos

lo sabemos perfectamente bien



y que lo sabemos perfectamente bien

eso también lo sabemos



1968



Hans Magnus Enzensberger
De "Poesías para los que no leen poesías" 1971

Versión de Heberto Padilla

lunes, 22 de noviembre de 2010

El Espejo


Te desvela el espejo
su secreto de ayer.
Acumula miradas
que diluye su azogue
y nos devuelve rostros
que un día son enigmas
y al siguiente son huellas
de la memoria herida.



Imagen: Thomas Wilmer Dewing: “Ante el espejo” (Before the Mirror),

miércoles, 17 de noviembre de 2010

25 de Noviembre





En el frío de la noche

un jardinero cruel corta rosas de sangre

sobre la blanca sábana bordada con tu nombre.

Donde creció el rosal de una promesa efímera,

hoy florecen violetas con tu piel macerada.



Los pájaros ciegos del dolor beben tus lágrimas de silencio

y hielo.

El oráculo anuncia la desdicha que se cierne sobre tus sábados sin sol

en un casa sin ventanas ni esperanza de primavera.



Nadie oye tus gemidos entre un clamor de voces

que venden su miseria insolidaria y vana.



Huye , mujer, antes de que tu nombre firme con tinta negra

un final de puñales y sirenas.





***

lunes, 15 de noviembre de 2010





Tú que habitas en el fondo de las dudas
construiste tu casa en Islamáter.
Escuchaste los vientos del olvido.
¿Dónde escribe la noche sus estrellas?




"La noche estrellada" : Vincent Willem van Gogh

viernes, 12 de noviembre de 2010

Leitmotiv

A veces pienso que el río se detiene
y contempla el paso de la vida
que va dejando el hombre.
Afán de ir y venir. Una estela
de pasos incesantes
persiguiendo las huellas indelebles
de alguien que se acercó
hasta la tenebrosa orilla del tiempo inexorable.
Y allá varada espera
la barca de los sueños ilegibles
con sus músicas mágicas: agua, agua,
quietud del alma líquida del triste
que contempla su rostro vencido
por los surcos de los días sin memoria,
arboleda sin viento, lunas sin beso.
Sólo la orilla opuesta
atisbada en las sombras que la bruma proyecta,
intuye una exigua esperanza.



Reedición.





jueves, 11 de noviembre de 2010

Graffitis




Me adentré en un domingo sin salida


***


Noviembre, devuélveme la lluvia de su llanto


***


Aquel reloj perdía el tiempo


***


Al atardecer escuchaba el silencio de los cuadros de Hopper


***


Las almas de los pájaros son las palabras de los poetas mudos


***


Se me hizo tarde y me quedé en ayer


***


El libro del otoño se quedó sin hojas y el sauce lloró palabras germinales


***


Tu belleza me duele al amanecer


***


Me aprendo de memoria los recuerdos


***

viernes, 5 de noviembre de 2010

Oniria



La medida del tiempo se congela en su esfera

en el instante mismo en que pensaste

recorrer el trayecto

de una calle irreal

con los ornamentos habituales de la pobreza,

incluida tu pose elegante de top model.

Las casas han guardado silencio

y respiran una belleza hermética de luz y clorofila.

¿Ha surgido de un sueño de líneas paralelas

este prodigio insólito?

Se airean en los balcones

trajes que nos prometen un futuro viaje

al corazón del mundo

cuando un día sin paréntesis se detenga algún tren

en mitad de la calle.





Fotografía: Una calle de Hanoi (Vietnam)
Alfonso C. Cobo Espejo

jueves, 4 de noviembre de 2010

Círculos, límites, espirales y fractales



La nada

El éter

El origen

La vida

El ser

La palabra

El amor

El beso

La cópula

El óvulo

El útero

El vientre

La madre

El aire

El punto

La línea

La página

El libro

La mesa

La pantalla

La habitación

Las paredes

La casa

La familia

El barrio

La ciudad

La comunidad

El país

La nación

La patria

El continente

El planeta

La muerte

La galaxia

El Universo

El infinito

El abismo

La nada

...............................El ego







Imagen: "FRACTAL DE LA VIDA" CONCEPTO: Representaciones Dinámicas Inmersivas


Juan José Heredia

viernes, 29 de octubre de 2010

Árboles de acera



Los árboles de acera no se cansan
de mirar nuestro paso con sus hojas despiertas.

Despreciamos su sombra
con una suficiencia de sabios resabiados
de aprender ignorancia.

Súbitamente un perro repara en su presencia
y marca territorio allí donde nosotros
habíamos ya perdido el último verano
sin raíz en la tierra.

Aunque no somos Newton y ellos no dan manzanas
los naranjos de Córdoba
saben mucho de leyes de gravedad sin normas
y regalan su fruto, su perfume y su sombra,
sin que a su paso el tiempo tampoco se detenga.



***

miércoles, 27 de octubre de 2010

Serrat, fuente y caudal

Serrat es a esta Riografía, lo que el oxígeno al agua. Es manantial y está en la orilla.  Fuente y caudal; cauce y canto rodado. Es memoria proustiana del niño, del adolescente, del joven que fui y del hombre maduro que soy hoy y que mira hacia atrás con cierta melancolía, no exactamente producto de una nostalgia estéril, sino como el poso de un vino decantado por la vida, por el amor, por la experiencia. Pero hablar de Serrat es redundante, casi cacofónico. Lo mejor es escucharlo. Donde quiera que estés, por ti brilló mi sol un día...(Si te acuerdas de mí).

video

 

viernes, 22 de octubre de 2010

Canción (antigua) del amanecer


Despierta la ciudad tras el derroche
de amargos sueños y sudor de entrega
cansada del ardor en la refriega
que en su fragor le concedió la noche.

Seres heridos por la luz del día
descienden de la luna hasta la duda
del devenir o la verdad desnuda
desgranada en su triste melodía.

Lucha feroz del hombre por la vida
acontece tenaz en el asfalto:
infarto o frustración, sino suicida.

Caballo  a la carrera, salto a salto,
desbocado sin meta y sin salida,
por mor de ser y de llegar más alto.

Sucumbe el sol de nuevo y su derrota
exprime la esperanza gota a gota.



Fotografía: "Amanecer en Córdoba" -  Rafacor (Panoramio)

lunes, 18 de octubre de 2010

jueves, 14 de octubre de 2010

Balada triste de trompeta



Me detengo en la acera
sin recordar el nombre de la calle
donde perdí la noche con su frío.
Desangelado el paso continúo
con la balada triste de trompeta
que anuncia el Multicines: Hoy estreno.
Es octubre otra vez. La vida pasa.
Hiere la luz de los escaparates, triste.
Los encajes de moda de este otoño
se visten con tus ojos. Los cristales,
lunas de transparencia pasajera,
dejan las maniquíes clausuradas
en su alma de cartón que también sufre.
Tiembla en mi voz tu nombre,
ya recuerdo sonoro, ya silencio.
Llegamos al portal. Busco las llaves
mientras pasa el camión de la basura.
En el tercero izquierda, como siempre,
nos espera otra noche sin estrellas.



Fotografía:  El trompetista Chet Baker

lunes, 11 de octubre de 2010

Partida jugada, llamada perdida



Con los pies en la tierra
jugamos a vivir
gastando el tiempo
con la clara ilusión
o el turbio miedo
según vengan las cartas de los días
marcadas
con los números de dios
o de tu móvil


***

Miguel Cobo Rosa

sábado, 9 de octubre de 2010

La chanson de Satie

video



Arthur H & Feast

Dirección:Florence Henrard, Carles Porta


Producción: Teatre Píxel

Animación: Florence Henrard

Música: Arthur H

miércoles, 6 de octubre de 2010

Hambre (corregida y aumentada)




De su pan de cerezas

De su vino de peces

De su fruta de luna

De su leche nocturna

De sus dulces moluscos
De sus acres frambuesas

De sus moras doradas

De sus croissants menguantes

De sus higos Burjoti

De sus fibras de néctar

De sus fuentes de labios

De sus fértiles dunas

De su fina gavesia

De sus dátiles álgidos

De su exótica litchis

De sus senos de Siena

De sus glúteos de sémola

De sus ácidos bífidos

De sus dedos de seda

De sus jugos de algas

De sus hebras cromáticas

De sus muslos de harina

De su miel de saliva

De su zumo de brisa

De sus gritos de savia

De su cera de ombligo

De sus esporas núbiles

De sus brácteas de espuma

De su sudor de ninfa

De su crema de nieves

De su nata de sueño

De su olor de sirena

De su sexo de hambre

viernes, 1 de octubre de 2010

Melodía del río

video

Hermosa canción "riográfica" tocada por el gran maestro Rubén González.  En este tema lo acompaña la trompeta de Manuel "Guajiro" Mirabal.

martes, 28 de septiembre de 2010

¿Hay...qué?



Fuera del tiempo
los relojes sin horas
se desperezan

***

Leve la pluma
describe con el viento
su despedida

***

Crece la espuma
el agua en torbellino
desaparece

***

La araña teje
en silencio su tela
la mosca zumba

***


Largo el camino
el caracol avanza
la luna espera

***

Con los diez dedos
te dibujo en la espalda
la flor del sueño

***

Seda bordada
con un hilo de luna
la luz se apaga

***

La gota de agua
el pétalo humedece
de madrugada

***

Sol de domingo
la tortuga en el parque
sobre el nenúfar

viernes, 24 de septiembre de 2010

INVENTARIO DE OTOÑO

Coincidiendo con mi cumpleaños, con el cambio de estación y con mi aterrizaje reciente en el planeta "Júbilus", cierro un ciclo del blog con estas hojas caídas de mi calendario vital , a modo de pequeña antología personal que anuncia, si no una metamorfosis, tal vez un nuevo tiempo que espero sea fructífero y creativo.




video



I

Inicia su viaje entre las notas mudas

de cada adiós. Abraza

la otoñal ausencia que se gesta

en el núcleo del alma. Destila

toda la soledad y su melancolía

la nueva luz que madura en las uvas de octubre.

Se vislumbra otro tiempo. Te esperan

otras voces. Era

este refugio de amistad y añoranza

algo más que azahar,

preludio de los cítricos silvestres.

Ahora lees otros versos

con ese digno oficio que requiere el silencio,

la atención de la brisa indolente de un inhóspito ámbito.

Huye y vuelve: Migra como las aves y retorna este invierno.

Siempre habrá un sol cálido en la plaza.



II


Árbol de hoja caduca

el de esta vida efímera

cuya sombra imposible

no protege mis dudas.

Hojas del calendario

caídas del silencio

de una agenda sin notas

como un tiempo vacío

de imperfecto pretérito

donde nadie escribió

para no recordar

ni una cita ni un nombre

ni tan siquiera un número

para poder llamarte.




III


Sin ser de mí

te busco

a la luz del ocaso

ajeno al resplandor

que desgarra la tarde

en su penumbra herida

y encuentro en tu refugio

el hogar protector

la ventana entreabierta

vistas al infinito




IV


Octubre, el tren

se acerca.

Hay un humo

sin fuego en el andén

de alguien que sueña

y fuma.

Llega el AVE de paso;

se posa unos minutos

breves como la página

que sólo leen tus ojos.

Caen las primeras hojas

en el parque cercano.

Si el tren te lleva ahora,

será otoño. Seguro.




V


A veces la noche regresa

de darse una vuelta por la humanidad

(que es lo mismo que decir por la eternidad)

y en lugar de traerme una canción

con el recuerdo de aquella chica de septiembre

(Dio come ti amo)

me acerca los sueños de un cayuco

en la inmensa soledad del océano

a la luz de la luna,

donde los gemidos traducen el eco de la nada

-el mar tranquilo e inmensamente bello-

y todo el clamor de la desesperación de los desheredados

me anuda en la garganta apenas cien palabras

que debieron ser lágrimas.

A veces la noche regresa de darse una vuelta.



VI


El reloj de la vida no recupera el tiempo

de una tarde de lluvia.

La cortina de agua levemente rasgada por la monotonía


de un recuerdo infantil

que evocara Machado en una humilde escuela

segrega una mirada como un hilo de seda sobre el pasado efímero.

Era aquel temps de pluja que cantara Serrat,

su balada de otoño deshecha entre los surcos de la melancolía

con que hiere la aguja de zafiro su disco;

el brazo articulado que siembra en el vinilo recuerdos y caricias,

suaves roces de piel, dedos que se deslizan por blusas entreabiertas…

Y el crepitar monótono que dejó la canción tras las últimas notas

girando para siempre en la memoria joven y enamorada

de aquella lluvia fértil…

Dulce ebriedad del alma borrascosa y proustiana,

esta tarde de Brighton, al sur de mi ventana:

Lluvia tras los cristales, gin tonics y canciones.



VII


Se va noviembre

con una luz de invierno que duda en el crepúsculo

como la vida y tú.

Nos cambiamos de ropa para no ser los mismos

de cada atardecer delante del espejo

que oculta en el armario las prendas de otros años.

Su memoria textil ya vuela con las nubes

cual algodón hidrófilo que empapa la hemorragia

de recuerdos y lluvia.

Noviembre y tú

con un cierto aire triste

(te cae bien esa blusa)

de estreno en multicines y tarde de domingo




VIII


Próxima a mí, tu soledad me abraza

tus dedos me dibujan, tu corazón me nombra

y tu nombre me escribe la primera palabra.

Ojos para soñarte al apagar la luz

del mismo día siempre. El paisaje

no es ya el del dulce septiembre,

tan nítido en sus límites cromáticos.

Ha cambiado el verdor

o tal vez sean los iris los que ya no perciben

el ámbito del ojo.

¿Ahora dónde estamos?

Tu soledad me abraza.

Los dos yacemos fríos sin nieve presentida,

nuestros labios tan juntos.

Ese gélido beso nos congela la voz

y el tibio corazón se hiela en la memoria

del eterno recuerdo,

porque un niño impreciso contempla ensimismado

nuestra fotografía una tarde de invierno

del futuro imperfecto.

martes, 21 de septiembre de 2010

Blues de "El pájaro azul"



Volaban las oscuras palomas de la noche
sin preguntar el nombre
a las fugaces y gélidas sombras de los mendigos
sin penetrar en los cálidos túneles
de las prostitutas de la calle Diciembre
paralelas sus almas a los trenes nocturnos

Y silbaban los ofidios de acero
con semen venenoso entre sus ingles
saxofones heridos
trompetas de cuartel desafinadas
sexos de dilatada melodía
recorrían las arterias siniestras de los arrabales
con navajas de sangre en las esquinas
con sus rostros vaciados de sonrisas

El blues en la azotea de la luna perdida
iluminando los alambres con las bragas colgadas
huérfanas de los cuerpos
que alojan la miseria entre sus úteros

Y las tibias palomas se perdían en la noche
como lentos boleros
como baladas lánguidas




Fotografía: Brassai

lunes, 20 de septiembre de 2010

Remolinos y remansos : Reflexiones desde la orilla



* Toda vigencia es efímera

* La urgencia viaja veloz hacia la ansiedad

* La vida es la conquista del espacio y la pérdida del tiempo

* No conviene confundir eternidad con "eternedad"

* El hombre creó a dios a su imagen y conveniencia

* Ser agnóstico es creer en dos dioses: uno probable y otro improbable

* No se puede poseer la verdad absoluta sin perder totalmente la razón

* Lo que para la ignorancia es verosímil para el conocimiento es inverosímil

* El tiempo fisiológico del sueño nos suspende en el no-ser  porque no tenemos conciencia de su paso

* Las cordilleras más inexpugnables y las simas más profundas están en tu cerebro

* La vida te engancha sin contar contigo cuando no entiendes nada y te deja tirado cuando empiezas a comprenderla

* Lo peor de perder el tiempo es no volver a encontrarlo

* ¿Alguien puede facilitarme la receta de las magdalenas de Proust?

* Si Kafka no hubiera escrito la Metamorfosis, ciertos insectos pasarían desapercibidos

* Aunque la vida parezca un laberinto, al final siempre se encuentra la salida

* Cuando llegué al fondo de la pesadilla, lo encontré:
  - Dr. Freud, supongo.

* Dejé de creer en los cuentos cuando comprobé que en las zapaterías no se vendían zapatos de cristal

*  La vida es paradógica: biológica, pero no lógica

* La subjetividad puede entorpecer (o favorecer) la percepción de la belleza

* La creación a partir de la nada sería una obra perfecta si no fuera un acto de soberbia

* Hay que creer en uno mismo, pero sin creérselo demasiado

*Tu reflexión enriquece mi aforismo si el aforismo enriquece tu reflexión



                                                         ***

Miguel Cobo Rosa






Imagen extraída de la Web  "Pensadores anónimos"

jueves, 16 de septiembre de 2010

La entretela del tiempo





Lluvia tibia sobre los sauces. He llegado hasta la orilla del cansancio.
Hay juncos jóvenes en la ribera que la brisa mece con ternura, más ¿qué significa
mi presencia sin tiempo?
El agua, indiferente, refleja la duda de mi rostro.


Entre la tierra y el fragor vegetal distingo la voz del agua.
Aún se cierne el día sobre las águilas y yo regreso a mis lares inhóspitos.
He oído las canciones del viento, percibo el humo de la memoria,
arde tu recuerdo.


Las dunas dibujadas por el otoño enarenan la luz crepuscular de la mirada,
la soledad es la distancia entre la duda y el miedo.


Los olmos abren una herida de sombra en los recuerdos y un perfume de savia
ralentiza los latidos del tiempo.
Los insectos se baten contra el cristal de las lágrimas, en la luz vespertina de tus ojos.
Luego, la luna fugitiva nos escribe la noche con signos de murciélagos.


La estancia abrigaba nuestro calendario de siestas. Entre sus paredes
se filtran las horas vividas sin reloj y hacen crujir las viejas vigas destempladas.


Tu cuerpo emana una luz zenital sobre las sábanas. Hay espuma de mar en los embozos
y un sudor de manzana humedece la penumbra de la clepsidra deshorada.
De pronto, los corales se abren como lirios de sangre y siembran tus esferas .
El idioma del aire te respira y te nombra y la pequeña muerte se eterniza un instante.


                                                                 ***

Miguel Cobo Rosa

Imagen: "Stage Door"  Conrad Knutsen

lunes, 13 de septiembre de 2010

La boca de la literatura (II) : Manuel Rivas

video

Bajo el puente (II)






Meditaciones  del vagabundo



I

Agua para guardar la luna entera,
río para llevarla tras la noche,
rumor para esparcirla en sus orillas
donde copulan ebrias dulces fieras.


II

Recuerda, levedad, mi espejo de narciso.
Regrese hacia su rostro la imagen reflejada;
esa imagen sin sombras de suicidio
que al alba sucumbió desdibujada.


III

En el fondo del tiempo turbulento
deslízase la lengua del ahogado.
Adherida a su carne una palabra:
La que nunca había pronunciado.


IV

La humedad de la tierra desterrada
por la erosión del turbio cauce lento
desmorona semillas de misterio
que alimentan libélulas de plata.


V

Salta sobre la roca un pez dorado
que en  corveta irisada se dibuja
fugaz metal de estrella y se sumerge
esquivando el anzuelo enamorado.


VI

Límite de ribera que es el junco,
dedo del viento al cielo tembloroso
cimbreándose en la líquida cintura
del agua sensual que lo enarbola.


VII

Canto rodado desde el agua pura,
en ti mi voz se vierte y se convierte.
Rolling stone sureño, rock del río,
ronco recuerdo del rincón umbrío.


VIII

Fluye continua la vital corriente
fugitiva del tiempo caudaloso.
Sobrenado tu parda supeficie
como una triste sombra a la deriva.


IX

No sé beber de tu agua como un ciervo
aunque la sed me empuje hacia tu fuente.
Con desesperación de náufrago irredento
me repliego en mi boca sin tu beso.


X

Retorno al manantial desde su origen
destejiendo tus hilos en las rocas.
Allí nacen los nombres de los ríos
con el fluvial oxímoron de Heráclito.

***

Miguel Cobo Rosa




 Imagen: Galería de Amarth_ en Flickr

lunes, 6 de septiembre de 2010

SEPTIEMBRE





Septiembre

equilibrista,

atravesando el filo

del calendario.



Septiembre

trapecista,

colgado de la incertidumbre

de los días.



Septiembre

acróbata,

saltando del verano

al otoño.



Septiembre

ilusionista,

hipnotizando

viajeros de madrugada



Septiembre

escapista,

preparando con magia

la huída.
 
 
 
 
  Alfonso C. Cobo Espejo


Imagen: Quidam  ( Le Cirque du Soleil )


miércoles, 1 de septiembre de 2010

Cuando replica el tam-tam




Tu corazón tiembla en la sombra como el reflejo

de un rostro en las aguas turbulentas.

El antiguo espejismo se eleva en lo más hondo de la noche.

Tú conoces el dulce sortilegio del pasado:

un río que te arrastra lejos de la orilla,

que te lleva hacia un paisaje ancestral.

Tu alma es el reflejo de las aguas donde

tus antepasados inclinaban sus oscuros rostros.
 
 
Jacques Roumain

martes, 24 de agosto de 2010

Kubla Khan (fragmento)




En Xanadú se hizo construir

Kubla Khan un fastuoso palacio:

Allí donde el sagrado río Alfa discurría

a través de grutas inconmensurables para el hombre

hasta precipitarse en un mar sin sol.

Así pues, diez millas de terreno fértil

fueron cercadas de muros y torres:

y surgieron jardines en los que brillaban sinuosos arroyos

y donde crecían abundantes árboles del incienso;

y había bosques tan viejos como las colinas

rodeando los prados iluminados por el sol.

¡Mas, ved aquel romántico y profundo abismo abierto

en el costado de la verde colina, bajo la sombra de los cedros!

¡Qué lugar tan agreste! ¡El más sagrado y lleno de encantamientos

que jamás fue visitado bajo la luna menguante

por la mujer que clama por su demonio amante!

Y de este abismo, bullendo en incesante remolino,

como si la tierra respirara con ansioso jadeo,

brotó al instante un poderoso manantial;

y en medio de su repentino e intermitente impulso

enormes fragmentos de roca saltaban como el granizo

o como el trigo que se separa de la paja bajo los golpes del trillador;

y en medio del incesante resonar de las rocas que danzaban en el aire,

surgió a borbotones el sagrado río.

Trazando laberínticos meandros, a lo largo de cinco millas

discurría el sagrado río a través de bosques y valles,

hasta llegar a las cavernas inconmensurables para el hombre

y hundirse con estruendo en un océano sin vida:

y, en medio de este estruendo, oyó Kubla a lo lejos

las voces de sus antepasados que profetizaban la guerra.

La sombra del palacio deleitoso

se reflejaba en medio de las olas,

allí donde se oían los ritmos mezclados

del manantial y los abismos.

Era una maravilla de peculiar diseño

este palacio de deleites bañado por el sol sobre cavernas de hielo.

De una jovencilla que llevaba un dulcémele

tuve una vez una visión:

era una doncella abisinia,

y tocaba su dulcémele

mientras cantaba del monte Abora.

Si fuera capaz de revivir en mí

la música y la letra de su canción

me sentiría penetrado de tan profunda delicia,

que, con música aguda y prolongada,

sería capaz de construir en los aires el palacio,

¡ese palacio soleado! ¡esas grutas de hielo!

Y todos los que oyeran mi música los verían,

y gritarían todos: ¡Cuidado, cuidado!

¡Mirad sus ojos centelleantes, su cabello desmelenado!

Tejed tres veces en torno a él un círculo,

y cerrad los ojos con terror sagrado,

pues él se ha alimentado de ambrosía

y ha bebido la leche del Paraíso.



Samuel Taylor Coleridge

( A María Jiménez Aguilar )

viernes, 20 de agosto de 2010

Arte poética




Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.


Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.


Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,


ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.


A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.


Cuentan que Ulises, harto de prodigios,
lloró de amor al divisar su Itaca
verde y humilde. El arte es esa Itaca
de verde eternidad, no de prodigios.


También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.

   
Jorge Luis Borges
 
   
Imagen:  Jacek Yerca 

viernes, 13 de agosto de 2010

Soleá




Hay veces
en que la noche cae
con todo el firmamento
sobre mi mente
y sueño.
Entonces tú,
impregnada de nocturnidad,
penetras como un arma
de dulce acero
en la densa materia
de las sombras
y sonríes
 (válgame Dios, compañerita,
y sonríes).
Mas luego el día se levanta
sobre los escombros de la memoria frágil
y descubro
-descubro horrorizado-
tu sonrisa desprovista de boca,
despoblada de labios,
sin huellas de carmín sobre la almohada.


Imagen: Tres bailarinas (Pablo Picasso)

jueves, 12 de agosto de 2010

Fui al río



Fui al río, y lo sentía
cerca de mí, enfrente de mí.
Las ramas tenían voces
que no llegaban hasta mí.
La corriente decía
cosas que no entendía.
Me angustiaba casi.
Quería comprenderlo,
sentir qué decía el cielo vago y pálido en él
con sus primeras sílabas alargadas,
pero no podía.


Regresaba
-¿Era yo el que regresaba?-
en la angustia vaga
de sentirme solo entre las cosas últimas y secretas.
De pronto sentí el río en mí,
corría en mí
con sus orillas trémulas de señas,
con sus hondos reflejos apenas estrellados.
Corría el río en mí con sus ramajes.
Era yo un río en el anochecer,
y suspiraban en mí los árboles,
y el sendero y las hierbas se apagaban en mí.
Me atravesaba un río, me atravesaba un río!


Juan Laurentino Ortiz
("El ángel inclinado")
 
 
Foto: Boletín Literario ¡Basta ya!
Nº 86//Mayo 2008

lunes, 9 de agosto de 2010

Cry me a river (I)

video

Diana Krall 



                                           video

Dinah Washington

video

Michael Bublé

video

Ella Fitzgerald