lunes, 20 de septiembre de 2010

Remolinos y remansos : Reflexiones desde la orilla



* Toda vigencia es efímera

* La urgencia viaja veloz hacia la ansiedad

* La vida es la conquista del espacio y la pérdida del tiempo

* No conviene confundir eternidad con "eternedad"

* El hombre creó a dios a su imagen y conveniencia

* Ser agnóstico es creer en dos dioses: uno probable y otro improbable

* No se puede poseer la verdad absoluta sin perder totalmente la razón

* Lo que para la ignorancia es verosímil para el conocimiento es inverosímil

* El tiempo fisiológico del sueño nos suspende en el no-ser  porque no tenemos conciencia de su paso

* Las cordilleras más inexpugnables y las simas más profundas están en tu cerebro

* La vida te engancha sin contar contigo cuando no entiendes nada y te deja tirado cuando empiezas a comprenderla

* Lo peor de perder el tiempo es no volver a encontrarlo

* ¿Alguien puede facilitarme la receta de las magdalenas de Proust?

* Si Kafka no hubiera escrito la Metamorfosis, ciertos insectos pasarían desapercibidos

* Aunque la vida parezca un laberinto, al final siempre se encuentra la salida

* Cuando llegué al fondo de la pesadilla, lo encontré:
  - Dr. Freud, supongo.

* Dejé de creer en los cuentos cuando comprobé que en las zapaterías no se vendían zapatos de cristal

*  La vida es paradógica: biológica, pero no lógica

* La subjetividad puede entorpecer (o favorecer) la percepción de la belleza

* La creación a partir de la nada sería una obra perfecta si no fuera un acto de soberbia

* Hay que creer en uno mismo, pero sin creérselo demasiado

*Tu reflexión enriquece mi aforismo si el aforismo enriquece tu reflexión



                                                         ***

Miguel Cobo Rosa






Imagen extraída de la Web  "Pensadores anónimos"

2 comentarios:

Alberto Granados dijo...

¿Eh? Aforismo hidrológicos, gotas de tormentoso estro, charcos de genialidad, océanos de sabiduría...
Que sepas que lo enlazo en Facebook, que no debe pasar desapercibido.
Un abrazo

Pilar Martínez Plaza dijo...

Yo hago como Alberto. Sabiduría y buen humor son muy necesarios en días como el de hoy.