martes, 11 de mayo de 2010

Ventana




La ventana
de las dunas lunares
se abre al nido del alba.

Un graznido metálico
me anuncia
que has llegado del fuego
donde ardió tu deseo
al despertar.

La ventana,
una herida de luz
en tus senos.



Imagen: Mujer mirando por la ventana.
Linóleo de Pablo Picasso

7 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Bellísimo poema. Tan sencillo como hondo. Besos, querido amigo.

Isabel González dijo...

Precioso, Miguel

maria fernanda ferre alvarez dijo...

A tus pies...!!!!!.La ventana,una herida de luz en tus senos"Molto bello!

Miguel Cobo dijo...

Me ataré bien los pies al suelo, invocaré la ley de Newton para no elevarme, envanecido por vuestros femeninos y generosos elogios. Con las "Isabelles", jugaré con el plural afrancesado de sus bello nombre para decirles guapas. De Mª Fe, también; pero añadiré que conserve la virtud teologal de su onomástica abreviatura (en mí, claro). Gracias multiplicadas a las tres.

Alberto Granados dijo...

También valen los elogios masculinos. Esop dela ventana me recuerda un relato mío (no recuerdo más que el nombre) en que la luz de una veentana era fundamental. Lo busco y te lo enlazo.
Alberto

Alberto Granados dijo...

Encontrado: http://blogs.ideal.es/rigolettobloguero/2008/1/15/un-buen-final

Alberto

Miguel Cobo dijo...

Gracias masculinas, Alberto. He leído ahora tu relato y, efectivamente, el leitmotiv es coincidente: el cuerpo desnudo, la ventana, la luz de la luna...¡Gran plasticidad!:Me ha gustado mucho. Este que yo escribo coincide en el tiempo con el de la noche que vimos a Bob Dylan en Córdoba.