miércoles, 24 de marzo de 2010

Futuro imperfecto


Junto al cementerio hay un humilde parque
con fanales de plástico
a fin de resistir los impactos de piedra
de los ángeles caídos del suburbio.
Los raquíticos árboles sin futuro de sombra
y troncos anoréxicos
ofrecen su corteza, sus mutiladas ramas,
a las dulces navajas que graban corazones
con nombres de dudosa ortografía.
Son árboles etílicos, regados con litronas
y con semen urgente envasado en condones
rebozados de tierra.
Alguna jeringuilla, matizada de sangre,
escribe un duro signo sobre el lecho de hierba.
Una hilera de hormigas lo arrastra entre las piernas
de estos adolescentes que sueñan sobre un banco
un futuro sin sueños.



Imagen:"El barón de los árboles" de Yen Ting Chung

4 comentarios:

Alfonso C. Cobo Espejo dijo...

Qué triste, pero qué bonito. Sangra este poema.

Isabel González dijo...

Hola Miguel, conforme iba leyendo me parecía un relato, descriptivo y poético. En prosa te queda igual de bien. Me gustó el lenguaje sencillo de dedo en la llaga que utilizaste esta vez, es muy de mi estilo de escribir.

Un beso

ISABEL

Anónimo dijo...

Llevan razón ambos comentaristas: es triste y hermoso y es tremandamente narrativo. Me gusta.
Alberto

Isabel Romana dijo...

Impresionante retrato de un mundo desolado en medio de otro mundo (oculto) de riqueza. Me duelen esos sueños de futuro sin sueños, porque son verdad. Un abrazo muy fuerte.