jueves, 14 de febrero de 2013

Diario del funambulista (II)


 


1 de febrero

Nadie oyó hablar de los idus de febrero,
pero ha comenzado el baile de los locos.

***

2 de febrero

Desciende la noche al río
con su misterio de agua
y se lleva con sigilo
las estrellas reflejadas

***

3 de febrero

Los habitantes de los sueños
descienden por los pozos ciegos
del tiempo
en cuyo fondo se sedimentan
las impurezas de las horas no vividas.
Allí el futuro no se distingue del pasado
y el eco de la inexistencia
resuena como un preludio
de la muerte.

***

4 de febrero

La verdad anida en la conciencia
como último refugio.
A veces huye de las palabras
que delimitan los frágiles silencios
del olvido.
Nos vigila, como un espejo alado,
reflejo insoslayable.
Está en tus ojos
cuando no quieres verla
y te grita para que no te duermas
sin reconocerla.

***

5 de febrero

En el manuscrito azul
hallado entre los brocados de tu lingerie
se pueden leer las palabras
secretas, perfumadas de algas,
que pronuncié por primera vez
entre dos fases de la luna.

***

6 de febrero

Lo imposible

Desandar el camino
Desvivir lo vivido
Desaprenderlo todo
Regresar a la nada
y descubrir de nuevo
las primeras palabras
para escribir el verso
más puro que ha existido.

***

7 de febrero

Recuerdo infantil

Eran noches de invierno y radio.
Cuando Pécker entregaba las llaves de la caja fuerte
-fuera ululaba el viento-
mi madre nos mandaba con dulce determinación
al cine de las sábanas blancas.
El cine más hermoso
donde se proyectaron todos nuestros sueños.

***
8 de febrero

A los árboles negros
de la noche más lenta
que frecuenta la música
tus oídos se abren
esperando sus pájaros
pues sus alas modulan
la melodía del tiempo
dentro del laberinto.
Al despertar te duermes
y es la vida tu sueño.


***

9 de febrero

(A Nefertiti)


Demorado en tu piel
te acaricio
hasta descifrar
tus jeroglíficos.

***

10 de febrero

Amantis

Religiosamente amada,
amor amantis,
resignado a la muerte,
santateresa cruel, tan dulce,
no fue pequeña muerte:
fue a lo grande.
Dos horas son eternas,
si es en trance de amor
a vida y muerte.

Tú me dijiste: Ahora, cómeme.
Y así lo hice:
Amareninfinitum.

Solamente una vez,
se oyó a lo lejos.

***

11 de febrero

Naturaleza muerta  en-train-de-nuit


Sigiloso acude al árbol de nieve
el pájaro albino.
En la ciudad los zaguanes son tierra de nadie
y cierra la noche su última puerta.
Las luciérnagas acusan el frío
y albergan sus almas
en los dormitorios de las estaciones.
Ya las lamparitas se apagan también.
Vigilan la noche los despertadores:
sus imaginarias.

***

12 de febrero

Quintexto

Te debo una razón y estoy perdido
por tu piel de satén. Mis dedos dan
color a los corales de tu mar
y en tu isla secreta enciendo un labio
que alumbra la razón que te debí.

***

13 de febrero

Almazara, 1960

Comulgaba con ruedas de molino
en las noches de invierno
y su ronco rodar ronroneaba
roturando la piel de la conciencia.

***

14 de febrero

A contratiempo (envalentinado)


Ni un corazón flechado.
Ni una fecha grabada en la corteza
de una encina dorada
a punta de navaja.
Ni un angelito alado,
arquero mercenario.
Ni un santo disfrazado de George Clooney
junto a la máquina de café
de la oficina,
podrán impedir que nos amemos
como todo el mundo
ni más ni menos que ayer
ni que mañana.

***

5 comentarios:

Emilio Calvo de Mora Villar dijo...

Lo pidió Alberto, y has sido amigo cumplidor. El poeta, recopilado, ha vuelto.

Alberto Granados dijo...

Recopileitor. Haces bein en recoger estas cosas tan hermosas que aparecen en FugazBook: aquí tienen algo más de permante, como lo es la bellea de tus poemas.

AG

José Luis Martínez Clares dijo...

Al cine de las sábanas blancas nos han mandado a más de uno... de ahí deriva esta devoción cinéfila, imagino.
Versos para buceadores que buscan, bajo las aguas, los recuerdos. Abrazos, amigo

XuanRata dijo...

Con esa Amantis religiosa sonreímos secretamente sobrecogidos; menos mal que aun somos capaces de mantener el amor contra y a pesar de los Enamorados. Una naturaleza muerta de un 11 de febrero aloja en cada verso una imagen tan fugaz como memorable que busca una fotografía imposible, mientras el quintexto dibuja el mundo que puede caber en un gesto y me sirve de consuelo mientras busco la salida a la almazara, o mejor, la manera de no volver a ella una y otra vez.

Glosarte solo es una manera de darte las gracias.

Un abrazo.

Marisa dijo...

He vuelto a releer con deleite tu febrero poético; lo hice con anterioridad en Facebook pero allí no dejo comentarios, solo es una fría ventana a la cual me asomo poco (últimamente más para disfrutar de tu quehacer).

Te admiro esta labor poética diaria, donde los versos van goteando día a día como la horas, donde la frescura de tu poesía, la calidad de tu ritmo y métrica, la profundidad de tus metáforas y el inteligente humor que despliegas en ocasiones, convierte las emociones que plasmas en un bello vivir poético.
Perogrullada, pero me encantan.

Un abrazo, Miguel.