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martes, 21 de septiembre de 2010

Blues de "El pájaro azul"



Volaban las oscuras palomas de la noche
sin preguntar el nombre
a las fugaces y gélidas sombras de los mendigos
sin penetrar en los cálidos túneles
de las prostitutas de la calle Diciembre
paralelas sus almas a los trenes nocturnos

Y silbaban los ofidios de acero
con semen venenoso entre sus ingles
saxofones heridos
trompetas de cuartel desafinadas
sexos de dilatada melodía
recorrían las arterias siniestras de los arrabales
con navajas de sangre en las esquinas
con sus rostros vaciados de sonrisas

El blues en la azotea de la luna perdida
iluminando los alambres con las bragas colgadas
huérfanas de los cuerpos
que alojan la miseria entre sus úteros

Y las tibias palomas se perdían en la noche
como lentos boleros
como baladas lánguidas




Fotografía: Brassai

miércoles, 2 de junio de 2010

Suena triste la armónica




Suena triste la armónica,
llena con su eco lánguido
la tarde primavera
en la ciudad distante.

Tu sombrero en la acera
espera la moneda
del urbanita sordo
antes de que anochezca.

La balada define
entre ruidos de coches
y gritos infantiles
la infinita distancia
que separa esta tarde
de la noche imposible.

Suena triste la armónica...


Foto: Manuel Pozo Coronado (2009)

jueves, 20 de mayo de 2010

Nuevo "romance" del prisionero (actualizado)





"Que por mayo, era por mayo..."



Con su alma retráctil cual garra de pantera
acecha la soledad al hombre en su refugio urbano.
Las arañas hertzianas tienden redes de cables
y atrapan en su tela a spidermans incautos.
Haces de rayos gamma, cuchillos inalámbricos
diseccionan la vida que desborda las calles
y puebla las aceras de fantasmas visibles
vestidos por Armani u otro dios de la moda.
Los ojos virtuales con sus pupilas láser
atraviesan el tórax, las frágiles costillas
de una legión de zombies marcados por el odio
que deambulan sin rumbo sin tener una acera
donde caerse muertos: infinito cansancio
de afrontar un destino que precede a la nada.
Cae una lluvia intensa de imágenes cromáticas,
de fugaces neones y antenas parabólicas.
Sólo un albor de gallos y un ocaso de grillos
me libera este mayo de esta cárcel sin rejas.


Clicar sobre la imagen para agrandar

miércoles, 24 de marzo de 2010

Futuro imperfecto


Junto al cementerio hay un humilde parque
con fanales de plástico
a fin de resistir los impactos de piedra
de los ángeles caídos del suburbio.
Los raquíticos árboles sin futuro de sombra
y troncos anoréxicos
ofrecen su corteza, sus mutiladas ramas,
a las dulces navajas que graban corazones
con nombres de dudosa ortografía.
Son árboles etílicos, regados con litronas
y con semen urgente envasado en condones
rebozados de tierra.
Alguna jeringuilla, matizada de sangre,
escribe un duro signo sobre el lecho de hierba.
Una hilera de hormigas lo arrastra entre las piernas
de estos adolescentes que sueñan sobre un banco
un futuro sin sueños.



Imagen:"El barón de los árboles" de Yen Ting Chung

viernes, 12 de junio de 2009

Acordeón de adiós

"Kepa (el alma y la materia)" Óleo de Mariano Javier Marcos
Texto: Miguel Cobo Rosa

Acordeón de adiós, déjame acompañarte
a esa región del sueño donde llueven recuerdos.
No me dejes tirado en la acera del tiempo,
ni permitas que tu aire se niegue a respirarme.
Que tu música escape de los ojos
del ciego que te abraza.

jueves, 11 de junio de 2009

Síndrome de Diógenes



Me sorprendo a mí mismo
regresando al refugio
de la noche,
prófugo de la lluvia
de tus lágrimas.
Me pierdo entre palabras
que guardan los secretos
de los mejores versos
que me niego a escribir
o me niega tu ausencia.
Y en el desorden cálido
que me presta Diógenes
me quedo con su síndrome
y guardo en mi habitáculo
de poeta indigente
todo lo que me encuentro
en los contenedores
de la ciudad dormida:
Residuos de naufragios
en “hablar por hablar”.
Fotografías veladas
y espejos de vampiros
rotos en mil pedazos.
Cáscaras de recuerdos,
(dulce olor a podrido),
cartones de miseria...
Y ahora que ya no fumo,
colillas con las huellas
del carmín de tus labios.

***

Miguel Cobo Rosa